viernes, 28 de mayo de 2010

El Presidente Obama no presta atención.

El 31 de mayo de 1999 se hizo pública la Demanda de organizaciones sociales y de masas que integran casi a la totalidad de la población cubana, dirigida a la reparación de daños e indemnización de perjuicios derivados de la muerte de 3 478 ciudadanos cubanos y de otros 2 099 que resultaron incapacitados, víctimas de la política agresiva estadounidense. El documento fue apoyado por el irrefutable testimonio de las víctimas y la sólida base jurídica, política e histórica del proceso.


Posada Carriles continúa en libertad, al igual que Orlando Bosch, y toda la pandilla desde Félix Rodríguez Mendigutía, Santiago Alvarez, los hermanos Novo Sampoll, Pedro Crispín Remón Rodríguez, Gaspar (Gasparito) Jiménez, Reinol Rodríguez, Antonio (Tony) Calatayud, Nelsy Ignacio Castro Matos, Roberto Martín Pérez, Sixto Reinaldo Aquit Manrique, Héctor Francisco Alfonso Ruiz, alias Héctor Fabián, Ángel Alfonso Alemán, Ernesto Díaz Rodríguez, Osiel González, José Dionisio "Charco de Sangre" Suárez Esquivel, Luis Zúñiga Rey, Eduardo Arocena, Andrés García, Eduardo Fernández Losada, José García Junior, Huber Matos, Oscar Basulto, entre decenas y decenas de asesinos y terroristas, que siguen ahí en las calles de los Estados Unidos con estatuto de intocables.


Mientras tanto cinco hermanos nuestros, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González, Héroes de la República de Cuba, permanecen encarcelados injustamente desde 1998 en prisiones de máxima seguridad de los Estados Unidos de Norteamérica con largas condenas por el único delito de mantener informado y prevenido al Estado Cubano de toda la actividad terrorista que desarrollaban estos señores.


Los miles de familiares de las víctimas del terrorismo, si enlutados vistieran de negro y marcharan por la céntrica Quinta Avenida de Miramar, barrio de la otrora burguesía cubana de la capital, con flores en las manos para sus muertos y sus fotos en el pecho y entraran a la Iglesia de Santa Rita a orar por sus seres queridos, nunca llegarían a alcanzar un premio internacional ni la Iglesia hubiera intercedido con el Gobierno de Obama para que pusieran en libertad a nuestros cinco compañeros.


Aunque escribieran en Internet una carta al Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pidiendo justicia, para que se apresen y condenen a los asesinos de sus muertos que andan libremente por las calles de Miami, aunque le pidieran clemencia solicitándole que como Presidente firme el indulto y excarcele a nuestros cinco hermanos presos, aunque pidieran por humanidad en esa carta que le otorguen el visado a Olga Salanueva y su hija Ivette para visitar a René y a Adriana Pérez para visitar a Gerardo, jamás, pero jamás sería atendida tal demanda.


Doce años cumplirán en prisión nuestros hermanos y a pesar del reclamo internacional cada vez más creciente, el Presidente Obama no presta atención.


Once años se cumplen de la demanda realizada dirigida a la reparación de daños e indemnización de perjuicios por las víctimas ocasionadas resultado de la política agresiva estadounidense y a pesar de la condena internacional, el Presidente Obama no presta atención.


Como dijo nuestro Presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, convirtamos en una “maldición gitana” que les persiga a donde vayan, en todo momento, a cualquier sitio del orbe donde se encuentre un hombre digno y honesto que reclame justicia y libertad para nuestros cinco hermanos presos y condene el terrorismo y pida prisión para Posada Carriles y toda su pandilla.

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